lunes, 24 de diciembre de 2012

" DEBES TENER METAS EXTRAORDINARIAS "

Debemos extender nuestra fe para llegar a nuevos lugares.
Dios usa a personas ordinarias con metas y visiones extraordinarias. Eso es lo que yo soy­ una mujer normal con una meta y una visión. Pero el simple hecho de decir que soy una persona normal no es para decir que estoy satisfecha con ser alguien común. Yo no sirvo a un Dios promedio, por eso no tengo que ser una persona promedio–tampoco tú tienes que serlo.

El promedio está bien. No es malo, pero tampoco es excelente. Yo creo que cualquier persona común, puede ser usada grandemente por Dios. Podemos hacer cosas importantes y maravillosas, que nos asombrarían aun a nosotros mismos, si creemos que Dios puede usarnos y si tenemos la osadía de contar con una meta y visión extraordinaria. Lo que quiero decir con extraordinaria es que sea algo que no tenga sentido. Tenemos que creerle a Dios para lograr esto.
Efesios 3:20 nos dice que Dios puede hacer más abundantemente cualquier cosa de lo que pudiéramos atrevernos a esperar, pedir o pensar, según Su poder que opera en nosotros. Dios lo hace por Su poder, pero lo hace a través de nosotros, así que tenemos que cooperar con Él. Eso significa que tenemos que ser atrevidos y osados en nuestra fe y en nuestras oraciones.
Algunos no estamos creyendo o pidiendo lo suficiente. Necesitamos estirar nuestra fe para llegar a lugares nuevos. Debemos ser personas ordinarias con metas extraordinarias.   Que el TODOPODEROSO  te ayude a que no desistas de tus metas, que el Señor te bendiga!!

                                                        
                                                                   

lunes, 17 de diciembre de 2012

" EL ENFASIS CORRECTO EN JESUCRISTO"

Según el énfasis que una persona haga cuando se exprese oralmente cambiará el significado de lo que comunica. Si por ejemplo dice “¡Ay!” puedo pensar que se está quejando. Pero si dice “ahí”, es porque señala algo. Y si dice “hay” es porque algo existe. Con las tres palabras pudiera decir: “¡Ay señora! Déjelo ahí, no hay de qué preocuparse.”
Hacer los énfasis correctos es importante para comunicar con exactitud un pensamiento o sentimiento. La palabra “mamá” dicha de 10 maneras diferentes significará 10 cosas muy diferentes. Se pudiera decir con ternura, admiración, reproche o implorando ayuda.
Cuando anunciamos a Cristo es importante pensar en qué enfatizaremos de Él, cómo lo presentaremos ante el público. A Jesucristo, el Hijo de Dios, lo podemos presentar como: sanador, proveedor, salvador, perdonador, Dios, intercesor, libertador, ayudador o Alfa y la Omega. Todo depende del auditorio, el lugar y las circunstancias.
Sin embargo, al escudriñar en la Biblia, encontramos que el énfasis de Cristo estaba en mostrarse como el Hijo de Dios, el Mesías, el enviado del Padre. Sí, sanó enfermos, pero como algo accesorio. Liberó endemoniados, pero como algo adicional. Resucitó muertos, pero no era su énfasis, pues el resucitado algún día moriría de nuevo.
Los apóstoles enfatizaron que Cristo era el Señor, el amo, Dios, el Todopoderoso, el único que podía perdonar pecados y salvar las almas. Que estaba vivo y a la derecha del Padre, que era el Jefe supremo de la iglesia y que pronto regresaría. Las sanidades, liberaciones, resurrecciones y otros milagros llegaban como añadiduras, no como énfasis.
Hoy tenemos a un mundo con una imagen distorsionada de Cristo, ya que le estamos enfatizando que si le das cien dólares, Él te devolverá mil. Y que si le das tu vida Él te dará esto o aquello.
Y claro que lo podemos presentar estratégicamente de diversas maneras, pero procurando enfatizar lo que Él y sus apóstoles enfatizaban, así no tendremos cristianos mediocres que buscan el milagrito de Dios en lugar de buscar al Dios de los milagros.
¡Ya no persigas añadiduras! Jesucristo nos enseñó que primero buscáramos a Dios y su justicia, y que así  todas las demás cosas nos serían añadidas

martes, 11 de diciembre de 2012

"¿COMO ESTA TU CORAZON HOY?"

El Señor no mira lo que mira el hombre;pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el Señor mira el corazón. 1 Samuel 16:7.
Un enfermo que pasó por una grave operación cardiaca contó: –Parecía estar bien de salud. Exteriormente todo iba bien, pero sin que lo supiera, estaba aquejado de una grave enfermedad, un aneurisma.
En lo concerniente a nuestra salud, nuestra apariencia puede engañarnos y hacernos peligrar. Esto también es cierto en la esfera espiritual y moral, pero tiene consecuencias mucho más graves. A los que nos rodean podemos parecerles una persona respetable, podemos gozar de buena reputación y tener una excelente opinión de nosotros mismos. Sin embargo Dios no nos juzga según nuestra propia opinión o la de la gente que nos conoce. Sondea nuestro corazón y lo declara incurable a causa del pecado. “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo el Señor, que escudriño la mente, que pruebo el corazón” (Jeremías 17:9-10).
¿No hay, pues, ninguna esperanza de cura para el gran mal del pecado? Demos gracias a Dios: el que nos declara incurables también nos dice: “Venid luego… si vuestros pecados fueren… rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana” (Isaías 1:18). Aceptemos el remedio prescrito por el divino médico: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo” (Hechos 16:31). Sólo Jesús salva al pecador mediante su obra cumplida en la cruz: “En ningún otro hay salvación” (Hechos 4:12). “El Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios, y a la paciencia de Cristo” (2 Tesalonicenses 3:5).  Que Dios te bendiga desde la Aurora, espero desde lo mas profundo de mi ser, que Dios te hable como me ha hablado a mi.

lunes, 3 de diciembre de 2012

" NO EXISTEN PADRES PERFECTOS"






"Como un padre se compadece de sus hijos, Así se compadece el SEÑOR de los que Le temen. " (SALMO 103:13)





Nadie. Nadie que sea humano puede decir que ha sido un padre o una madre perfecto. El único padre perfecto es el Padre Celestial que está en el cielo. A su modelo tendremos siempre que apuntar, para que la gloria sea siempre solamente para Él.
No hay madre, no hay padre que no peque. Ninguno de nosotros puede decir, “Yo nunca cometí un error con respecto a mis hijos”. Pero, sabe que Dios entiende esto muy bien. Y la gracia de Dios, su favor, se extiende hacia ti, padre o madre imperfecto. Cuando nos sintamos inadecuados al final del día con respecto a nuestra paternidad o maternidad,  recostemos nuestra cabeza sobre la almohada y digamos, “Señor, confío en Tu gracia, confío en Tu misericordia”.
Ayuda mucho reconocer que no podemos volver el tiempo atrás. Quizás cometimos serios errores como padres antes de conocer el mensaje del evangelio. Quizás nuestros propios padres, a quienes veneramos y en un tiempo consideramos modelos adecuados de paternidad, cometieron serios errores con nosotros, e ignorantemente transferimos esos errores a la educación de nuestros propios hijos. Sólo mucho después, a la luz de la Palabra de Dios, logramos entender nuestros errores. Pero ya, desgraciadamente, habíamos hecho daño a nuestros hijos. Quizás tendremos que pedirle perdón a nuestros hijos y admitir delante de ellos que fallamos.
Pero no podemos vivir la vida castigándonos a nosotros mismos por errores que cometimos por nuestra ignorancia. Cuando venimos a los pies del Señor, él nos dice, “No te preocupes. Sé que has cometido muchos errores. Comencemos a trabajar juntos para enderezar las torceduras del pasado. Mi Espíritu se asegurará de que no fracases en ese esfuerzo”.
Lo primero que tenemos que decir es, “Me arrepiento. Sé que fallé. Quiero hacerlo mejor”. Quizás, como dijimos antes, tendrás que pedirles perdón a tus hijos. Este será un buen paso hacia su sanidad.
Pero tiene que llegar el momento en que te abandones a la gracia y misericordia del Señor, y reconozcas que ser padre, ser madre, es la tarea más inhumana que existe en el universo. Inhumana en el sentido de que sólo lo divino puede realizar una paternidad adecuada. Es una labor que Dios nos ha encomendado en la cual nadie saca una “A”. Nadie. Nunca la vamos a poder ejecutar a la perfección.
¡Pero qué bueno es saber que tenemos un Padre misericordioso, que se especializa en enderezar huesos rotos y corregir cicatrices de manera que ni se noten con el tiempo! Abandónate a la misericordia de tu amoroso Padre, que te perdona y restaura. No vivas en el pasado. Mira confiadamente hacia el futuro, y cree que aun tus errores Dios los usará para bendecir tu casa y darle a tus hijos un futuro y una vida bendecidos. Ciertamente, “a los que a Dios ama, todas las cosas ayudan a bien”. ¡Aun los errores del pasado.

lunes, 26 de noviembre de 2012

"EL PADRE NUESTRO"


Hoy queria compartirles el maravilloso significado de esta hermosa oracion, que nos dejo nuestro Señor Jesus . El Padrenuestro es la oración modelo que el Señor Jesucristo le proveyó a sus discípulos en respuesta a la petición de estos a que les enseñara a orar. Su forma, orden y contenido nos muestra a nosotros cuáles deben ser los elementos y actitudes que caracterizan a toda oración apropiada.
El Señor comienza su oración diciendo: “Padre nuestro”. Esta manera de dirigirse a Dios debió resultar sorprendente e inusitada para los discípulos. La religión judía más bien presentaba a un Dios severo, distante e inaccesiblemente santo. Un fariseo jamás hubiera pensado en referirse a Dios como “Padre”.
En una ocasión el Señor se dirigió hacia Dios con la palabra “Abba”, que quiere decir, “papi” o “papá”. Seguramente, los estrictos fariseos que tanto criticaban a Jesús por su perspectiva poco convencional de la religión se hubieran escandalizado de esa forma para ellos irreverente de referirse al Creador del universo.
Pero Jesús conocía íntimamente al Padre. Conocía de su infinito amor, su ilimitada misericordia, su eterno deseo de tener una relación de ternura e intimidad con sus hijos. Por eso se sintió libre para dirigirse a Dios llamándolo “Padre”, y para animarnos a nosotros a allegarnos a Él con el mismo sentido de confianza y afecto.
El escritor de Hebreos nos alienta a acercarnos “confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”. Cuando le oramos a Dios, lo debemos visualizar como nuestro Padre, paciente y misericordioso, deseoso de bendecirnos y socorrernos a nosotros, sus hijos amados. No tenemos que mendigarle. Jamás debemos sentirnos como que lo estamos importunando o pidiendo ilegítimamente.
¡Acércate confiadamente al trono de la gracia! Pide con confianza y ambiciosamente. Dios jamás escatima sus bendiciones. Su mayor placer es atender a nuestras necesidades y socorrernos en el tiempo de la necesidad. ¡Su corazón es, ciertamente, el corazón de un padre!  Dios les bendiga !!!

domingo, 18 de noviembre de 2012

"YO ELEGI CONFIAR EN CRISTO , ¿ Y TU?

No permitas que las crisis se apoderen de ti, comienza a ver las oportunidades y de seguro vas a triunfar”.

Se ha fijado que la palabra más popular de estos tiempos es “crisis”. Leemos la prensa o vemos las noticias en televisión y nos encontramos con la crisis, estamos en el trabajo o en el hogar y lo que escuchamos es crisis, esto por supuesto hace que mucha gente cristiana y no cristiana se paralizen y no avanzen por temor a la crisis. ¿Eres tú de esas personas que se han detenido ante la crisis o eres de las que avanzan en búsqueda de lo extraordinario?

La vida es un asunto de actitud y la actitud es un asunto de decisión, y yo elijo que actitud voy a tomar ante las crisis, los problemas o situaciones que se me puedan presentar, podemos optar por una actitud positiva o una actitud negativa. La actitud positiva hace la diferencia porque busca solucionar problemas, no es que deja los problemas así y no le importa, una persona con actitud positiva busca siempre resolver, disfruta las circunstancias, ve mas oportunidades y vive la vida con entusiasmo.

Una persona con actitud positiva tiene presente lo siguiente:
No eligió las circunstancias que le tocó vivir, pero si eligió cual actitud manifestar.
Se esfuerza por desarrollar una actitud positiva y no soltarla.
Sus acciones están determinadas por su actitud.
La actitud de su gente o entorno es un reflejo de la suya.

“Dios decide por lo que vamos a pasar. Nosotros decidimos como lo vamos a pasar”.

Es tu decisión como decidas pasar el día de hoy, es tu decisión si decides confiar en Dios para todos los asuntos de la vida. Si crees que tu matrimonio tiene solución o no tiene solución es tu decisión. Si crees que puedes salir de esa deuda financiera o no puedas salir es tu decisión, todo está en tus creencias y donde pones la confianza. Los límites los tenemos nosotros en nuestras mentes.

Hay una historia en la Biblia en el evangelio de Mateo 8:5-10,13, donde un centurión romano se acerca a Jesús a pedir por sanidad para su sirviente que sufría muchos dolores y no podía moverse. Jesús le dice que él ira a sanarle pero el centurión le dice que no es digno de que El entre a su casa, que solamente ordene la palabra y el enfermo sanará. Wow, Jesús se asombra y dice que ni en Israel había conocido a alguien que confiara tanto como este extranjero y mas adelante Jesús le dice que como creíste así sucederá.

Aquí podemos ver la actitud del centurión, el pudo haber hecho varias cosas: pedir que Jesús fuera a su casa, mandar a un soldado con el mensaje, buscar otro sirviente sin que le importara los dolores del otro, sin embargo el busco soluciones y siendo extranjero se acercó a Jesús, se esforzó en acercarse al maestro y eligió poner toda su confianza en Dios al pedirle que ordenara, que dijera la palabra de sanidad y el enfermo sanaría. Jesús puede elogiar esta actitud con asombro, se maravilla de la fe del extranjero y le afirma que como creíste así va a suceder.

Algunas preguntas que me gustaría hacerte: ¿Qué es lo que estás creyendo para tu vida? ¿Qué es lo que esperas que suceda en tu matrimonio, en tus relaciones, tus negocios, tus finanzas? ¿Eres capaz de asombrar al Maestro? ¿Cómo es tu actitud ante la vida? ¿Estas confiando en Dios para tus problemas, necesidades, tentaciones?

Mi actitud determinará mis acciones. Puedo ser victima o protagonista, puedo ser bendición o maldición, puedo ser esclavo o libre, puedo confiar en Dios o no confiar es mi decisión. Hay una anécdota que lo ilustra muy bien.

Cuentan que un alpinista, con el afán por conquistar una altísima montaña, inició su travesía después de años de preparación, pero quería la gloria solo para él, por lo que subió sin compañeros. Empezó a subir y se le fue haciendo tarde, y más tarde, y no se preparó para acampar, sino que decidió seguir subiendo, y oscureció. La noche cayó con gran pesadez en la altura de la montaña, ya no se podía ver absolutamente nada. Todo era negro, la luna y las estrellas estaban cubiertas por las nubes.

Subiendo por un acantilado, a solo unos pocos metros de la cima, se resbaló y se desplomó por el aire, cayendo a velocidad vertiginosa. El alpinista solo podía ver veloces manchas oscuras y la terrible sensación de ser succionado por la gravedad. Seguía cayendo… y en esos angustiantes momentos, le pasaron por su mente todos los episodios gratos y no tan gratos de su vida. Pensaba en la cercanía de la muerte, sin embargo, de repente, sintió el fortísimo tirón de la larga soga que lo amarraba de la cintura a las estacas clavadas en la roca de la montaña.

En ese momento, suspendido en el aire, gritó: ¡¡¡ayúdame Dios mío!!!
De repente, una voz grave y profunda de los cielos le contestó:
-¿Que quieres que haga? - Sálvame Dios mío
-¿Realmente crees que yo te pueda salvar? –Por supuesto Señor
-Entonces corta la cuerda que te sostiene…
Hubo un momento de silencio; el hombre se aferró más aún a la cuerda….
Cuenta el equipo de rescate, que al otro día encontraron a un alpinista colgando muerto, congelado, agarradas sus manos fuertemente a la cuerda… A tan solo un metro del suelo…

¿Cuál es la cuerda a la cual nos aferramos para no recibir las bendiciones que Dios tiene preparado para nosotros en el día de hoy?

Hoy es el mejor día para confiar en Dios y disfrutar de todo lo que nos da, busca tu resultado extraordinario. Yo elegí confiar en Dios ¿y tu?