miércoles, 17 de julio de 2013

" LA HUMILDAD "













Hace algún tiempo, tuve el honor de compartir sobre esta hermosa y vital actitud en la vida cristiana.  Recuerdo que me basé en el pasaje del " FARISEO Y EL PUBLICANO"( Lucas 18: 9-14), cuando Dios habló en ese preciso momento de mi vida através de esta historia, reconozco que había una Mari muy orgullosa dentro de mi, pero no me había percatado de esto, hasta que el Espíritu Santo te lo hace ver, me sentí terriblemente mal, pero no me quedé ahí, empecé a trabajar con la ayuda del Señor para que esa nociva actitud de orgullo fuese desapareciendo de mi vida.
Cuando el " TODOPODEROSO " te trae esa claridad no puedes sino postrarte delante de Él y clamarle: ¿ Padre perdóname por no ser humilde como es tu Hijo Jesús, ayúdame a ser humilde como lo fué Él, y a recordar que cuando soy orgullosa me parezco al diablo y no a Ti!
Por ser esta actitud un pilar del caracter cristiano, les quiero compartir sobre esta pequeña reflexión sobre la humildad.
Humildad es vista muchas veces como sinónimo de pobreza o ignorancia, sin embargo la humildad verdaderamente es la capacidad de una persona de no considerarse superior a otros y de ser capaz de reconocer sus errores y fallas.
Sobre la Humildad
Bienaventurados los humildes, pues ellos heredarán la tierra.
Mateo 5.5

Sobre la Humildad y el Orgullo

Jesús contó una parábola sobre la humildad y el orgullo que es conocida como la Parábola del Fariseo y el Publicano.
A unos que confiaban en sí mismos como justos y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: “Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, diezmo de todo lo que gano”. Pero el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “Dios, sé propicio a mí, pecador”. Os digo que este descendió a su casa justificado antes que el otro, porque cualquiera que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido."
(Lucas 18.9-14)
Otros buenos ejemplos sobre la humildad son:
  • Isaías decía “Soy un hombre de labios impuros” (Isaías 6.5)
  • Pedro le dijo al Señor: “Apártate de mi Señor que soy un pecador” (Lucas 5.8)
  • Pabló escribió que el era el peor de todos los pecadores (1 Timoteo 1.15) El más pequeño de todos los santos (Efesios 3.8) El menor de los apóstoles (1 Corintios 15.9).
Pero el mejor ejemplo sobre la humildad es la vida de nuestro Señor Jesucristo " Haya, pués, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a si mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a si mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz" ( Filipenses 2: 5-8)

¡ Cristo se rebajó a nuestro nivel humano, hasta el punto de realizar el papel de esclavo, para que en su muerte sustituta pudiera cumplir el plan Divino de redimirnos a ti , a mi y a toda la humanidad!!!!!!!!!!